Argentina vuelve a empezar

Cumplió una obligación con goles y ahora arranca otra Copa América. La Selección se impuso por 3 a 0 a un juvenil y endeble equipo de Costa Rica, clasificó en segunda posición en el Grupo A y ahora jugará en cuartos el próximo sábado en Santa Fe frente al segundo del Grupo C. Dos goles de Sergio Agüero, la figura. Gran primer tiempo de Gago. Y un show de asistencias de Messi en el complemento.


Por Vito Amalfitano
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Desde Córdoba


Tenía que ganar y ganó. Casi que tenía que golear, no quedaba otra. Y goleó. La juvenil y endeble Costa Rica fue el rival justo para que la Selección Argentina de fútbol recuperara la confianza tras un pobre comienzo de Copa América y para responder con algo del hasta acá amor no correspondido de la gente. Se impuso por 3 a 0 ante un imponente estadio de Mundial Mario Alberto Kempes, que vivió su noche más espléndida, con 60.000 espectadores.
Fue como esos primeros partidos de pretemporada, que se arman con equipos débiles para ir ganando en confianza. Esta vez tocó en el momento más crítico, después de dos empates híbridos y vergonzantes, por los rendimientos, ante Bolivia y Colombia. Y en cuanto tuvo espacios, la Selección en realidad no tuvo rival y Lionel Messi por fín pudo desplegar todo su brillo, incluso con un concierto de asistencias, con muchos espacios a favor en tres cuartos. Antes, en el primer tiempo, un enorme Fernando Gago y un certero Sergio Agüero habían abierto los caminos.
Al cabo, la Selección logró el pasaporte a cuartos de final como segundo en su grupo, por lo que el sábado próximo jugará en Santa Fe, en la cancha de Colón, a las 19.15, ante el segundo del grupo C, que se definirá hoy (Chile, Perú o Uruguay).
No solo sirvió para eso, que era imperioso, la goleada de Argentina. También devolvió algo de todo el cariño que el público de Córdoba le dispensó a la Selección en general, y a Lionel Messi en particular, quien ahora sí, con espacios a favor, pudo mostrar todo su brillo.
Argentina comandó el partido desde el vamos, con el eje menos pensado, Fernando Gago (al menos en el comienzo de esta Copa América). Moviéndose desde la derecha el volante de Real Madrid acompañó a Mascherano en la “doble contención” pero mucho más se encargó de abrir el juego para que no “se choquen” el cúmulo de delanteros que en teoría puso la Selección.
En realidad, delante de Gago, que “flotó” un poco más adelantado, aparecieron Lionel Messi,-al menos en el arranque, partiendo desde la posición que más hiere, como atacante por la derecha-, Gonzalo Higuaín por el centro y Sergio Agüero hacia la izquierda. ¿Y Angel Di María?. Sí, por la izquierda, pero no tanto. Con tendencia a cerrarse, para no toparse con Agüero, y no como delantero.
Eso, sobretodo, en los primeros 25 minutos, cuando Argentina creó varias situaciones y debió haberse puesto en ventaja: dos de Burdisso, una aparición por atrás que tapó el arquero tras tiro libre centro de Messi, y un cabezazo en el travesaño tras córner de Di María; una buena combinación Gago-Agüero-Higuaín que terminó con remate desviado del delantero de Real Madrid; un tiro libre que se fue apenas arriba de Messi; y dos asistencias notables más de Gago que terminaron en remate desviado de Agüero y un mano a mano de Higuaín que tapó el arquero Leonel Moreira.
Después el panorama se desdibujó, aunque siempre con un monólogo de Argentina y con toda Costa Rica menos Campbell detrás de la línea de la pelota, monopolizada por el equipo de Batista. Pero Di María siguió sin encontrar la posición, se mezclaron algunas funciones y se recurrió más a los centros que al juego.
Sobre el final de la etapa inicial volvieron las oportunidades, en este caso desperdiciadas, dos por Sergio Agüero, una por Gonzalo Higuaín por asistencia de Messi por la derecha, las tres con remates que se fueron muy arriba. Nada brillante, ni mucho menos. Pero suficiente para saber que todo era cuestión de puntería. La que finalmente tuvo Agüero a los 44’ con todo el arco a disposición gracias a un remate notable de volea desde afuera del mejor jugador de la cancha hasta ahí, Fernando Gago, quien le pegó al arco tras un rebote de un centro, el arquero no contuvo, él mismo dio otro rebote, y lo tomó el yerno de Maradona para empujar y definir. Uno a cero.
Igual, la mejor jugada del partido estaba por venir. Efectivamente llegó a los 7’ del segundo tiempo con toque y toque desde el medio y el último pase a cargo de Lionel Messi, dónde más duele, desde adentro mismo del área, para una definición notable de Agüero que se perfiló y convirtió con toque pleno con cara interna.
A partir de ahí, todas las facilidades. El equipo juvenil de Costa Rica perdió toda su disciplina táctica, aparecieron los espacios y también Messi en su real dimensión. Con metros a favor, ya por todo el frente de ataque, Lío la llevó atada y empezó a asistir a todos. Primero se lo perdió Higuaín con otro remate por arriba, enseguida le hicieron penal no sancionado al propio Higuaín tras cesión de Messi y a los 18’ llegó el tercer tanto, con pase gol del mismo Messi para la entrada por afuera por izquierda de Di María, quien definió a la carrera.
La gente, que tanto apoyó, pidió a Pastore, y lo tuvo bastante tarde, cuando todo estaba definido. Solo faltaba una pared de potrero entre Messi y Agüero que terminó con cabezazo arriba del de Barcelona, otra asistencia de Lio para un tiro en el palo del también ingresado Lavezzi y una de Costa Rica, un cabezazo de Cubero que neutralizó bien abajo Romero.
Costa Rica llegó en el momento justo. La Selección se recuperó con goles. Y ahora empieza otra Copa América después de la confusión inicial. Ojalá.



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Llegar al Kempes y encontrarse con Kempes

por Vito Amalfitano / Desde Córdoba


Llegar al al Kempes y encontrarse con Kempes.
Es muy lento el camino al estadio Mario Alberto Kempes, desde el Cabildo de Córdoba, desde dónde partieron los micros de prensa. Más de una hora de viaje, entre autos que van a paso de hombre. En un atardecer espectacular, se divisan las sierras al fondo y por detrás la caída del sol. A la vera del camino, miles y miles de banderas argentinas, y camisetas, y niños con las caras pintadas de celeste y blanco.
Nos acompañan no solo periodistas argentinos y de Costa Rica. También de Colombia, de Brasil, de Ecuador…Y de Inglaterra, que vienen a cubrir la Copa América para una cadena de Abu Dhabi.
En el trayecto todos los carteles dicen Mario Alberto Kempes. Todos los caminos conducen a dónde empezó todo. Al jugador y al momento que cambió la historia del fútbol argentino. Un muy merecido y oportuno homenaje en vida. En la propia entrada al estadio los carteles con su nombre son tan gigantes como sus zancadas en la final con Holanda. Y en la puerta misma del estadio, en el umbral del centro de prensa que lleva a la cancha, está él. Mario Alberto Kempes. Rodeado por decenas de periodistas de todo el mundo. La estrella reivindicada, el héroe olvidado que vuelve. Porque ellos también fueron héroes.
Es un pequeño Mundial. Y es en esta nueva Argentina. Marco imponente, organización impecable. Pocas cosas que envidiar de la Copa América de Venezuela. Más allá de algunos detalles que deberían haber corregido, por ejemplo los baños químicos, pocos y sucios, en el sector del centro de prensa.
A las 19.53 la Selección parte desde el hotel de la concentración hacia al estadio. El micro se lleva todo el afecto puesto. Apenas puede avanzar, rodeado por miles de personas y banderas. Parecen aquellas salidas desde José C. Paz a la cancha de River en la época de Kempes (aunque, afortunadamente, en otro plano, son otros tiempos, la alegría no explota desde las penumbras, no es una expresión de desahogo en medio del desencanto y la muerte).
Igual, todo parece desproporcionado. Aquello era por un Mundial. Esto es por un partido frente a…Costa Rica. Que el técnico de la Selección Argentina catalogó de…”¡Final!”. ¿Qué quedará para lo demás?!
También la cadena de afecto no se corresponde con lo que hasta aquí transmitió la Selección. Ni adentro, ni afuera de la cancha. El comentario de toda la mañana en Córdoba fue como también una multitud recibió a la Selección en la llegada a Córdoba, en las cercanías y en la entrada al hotel, en la tarde-noche del domingo, y como los jugadores y cuerpo técnico entraron por atrás, sin saludar a nadie, no solo sin un autógrafo ni una foto, ni siquiera con un saludo. Los jugadores, en el micro, como si abajo no hubiera nada. Haciendo que hablan por teléfono, o simplemente con la mirada hacia adelante. Ni Carlos Tevez, el jugador del pueblo, levanta la cabeza para saludar a esa que, se supone, es su gente.
Sin embargo, los cordobeses y todos los argentinos que se llegaron hasta aquí renuevan el afecto, las demostraciones de cariño y generan este espectáculo en la salida del equipo rumbo al estadio. Incluso las banderas no se corresponden con todo lo que se habló antes. Una de ellas, por ejemplo, dice “Messi, Córdoba te ama”.
Los jugadores también se encontrarán, al final del camino, con el origen de todo. Se chocarán con los carteles, con las letras gigantes. Se toparán con Mario Alberto Kempes. Ojalá se inspiren en él, en su potencia, en su talento, en su destreza, en su voluntad, en su enjundia, en su fe, en su humildad prepotente. Ojalá se miren en ese espejo para saber para quien juegan. “Ustedes juegan para la gente”, les dijo el Flaco Menotti, a Kempes y a todos sus compañeros, en la charla técnica previa a aquella final con Holanda. Esta es una “final” mucho más modesta, sin punto de comparación, salvo para la confusión del actual técnico. Pero no viene mal, aun así, que se den cuenta para quien juegan.

La paradoja de Batista y la Selección



"Tenemos cuatro finales por delante y la primera es el lunes contra Costa Rica", dijo el viernes el técnico de la Selección Argentina de fútbol, Sergio Batista.
Con todo respeto para el rival, el objetivo no puede ni debe ser Costa Rica. Da cosa, debería dar cierta vergûenza, decir o escuchar que el partido de mañana es decisivo para la Selección.
La meta de la Selección debe ser encontrar el rumbo. O recuperarlo, si se prefiere. Si convenimos en que el equipo nacional intentó retomar una idea desde la la asunción de Batista como entrenador de la Selección mayor. Si aceptamos como sincero el mensaje, el discurso del entrenador, con respecto a dejar atrás el vértigo para darle paso al culto absoluto a la técnica y la pausa.
Es más, en algunos partidos internacionales previos a esta Copa América, como ante España, sobretodo, pero también frente a Brasil y Portugal, se vislumbró el traslado de la teoría a la práctica.
Pero el problema es que el entrenador después repitió "viejos pecados". Aferrarse a esquemas, formatos, y a pensar a los jugadores casi como piezas inanimadas.
Y la gran paradoja: la obsesión de Batista de tener cómodo y feliz Lionel Messi, lo llevó a insistir con el esquema de Barcelona, el 4-3-3, y lo que menos logró es hacerle un bien al as de espadas porque lo terminó dejando sin abastecedores de juego.
Es que, primero que nada, lo que menos tiene el esquema de Barcelona es rigidez. Y en la Selección sí se transformó en un sistema demasiado previsible. Y, sobretodo, en Barcelona están Xavi e Iniesta, un "doble comando" para la conducción del equipo y la generación de juego. Como dice "el Flaco" Menotti, "primero denmen los nombres de los jugadores, después los números teléfonicos". A Banega y Cambiasso, por caso, de ninguna manera se los puede "disfrazar" de Xavi e Iniesta. Ni a Carlos Tevez imaginarlo siquiera como puntero izquierdo.
Siempre partiendo de la base de que es buena la idea original, para empezar, de tener más control de pelota en el medio. Con eso sirve para intentar superar lo de Sudáfrica (puro vértigo y descontrol) pero no alcanza para recuperar identidad propia, y que eso se traduzca en juego al servicio de la eficacia.
Los "pecados" siguen, aunque con otros números. Ahora se dice que la Selección pasa a jugar con un 4-2-3-1. Ese número "3" comprende a Agûero, Messi y Di María. Agûero y Messi siguen siendo delanteros, a lo sumo "medias puntas", no son enganches ni algo parecido. A Di María si se lo podría contemplar como volante o como atacante.
Se dice que Batista vuelve a la base de la "delantera" que le hizo ganar los Juegos Olímpicos. Con una sustancial diferencia, el casillero de Gonzalo Higuaín lo ocupaba Juan Román Riquelme. Nada menos que el organizador que falta. Prueba de que los números cambian, si cambian los nombres.
Un viraje real,-dentro de lo que hay dentro de un plantel muy descompensado-, para que Messi tuviera algo más de abastecimiento de juego, sería el ingreso de Pastore. Pero el técnico, al parecer, insiste con dejarlo en el banco.
Con esos "números telefónicos", o con otros, es muy probable que Argentina derrote a Costa Rica, pase sin problemas a la siguiente fase, e incluso hasta que gane esta, hasta ahora, muy pobre Copa América. Pero más importante que eso será enderezar realmente el rumbo y recuperar en verdad la identidad. No solo con declamaciones.
Y Messi no necesita que le digan todo que sí. Y hacerle creer que puede ser líder o conductor. Flaco favor le hacen en la insistencia de esa idea. No tiene ni el carácter ni las características. Hay que ponerle líderes o conductores para que libere su magia dónde más duele, en la zona de ejecución, en el área contraria. Por ahora, se consuma una gran paradoja: intentan dejarlo contento, y está más triste y fastidioso que nunca.

Vendimia trunca, Vendimia gay, "carne para todos", y bien "rociada"

MENDOZA (Enviado especial).- Uno de los temas de los que más se habla en Mendoza por estas horas,-cuando llegamos para la cobertura del partido Independiente Rivadavia-Aldosivi, correspondiente a la 23a. fecha de la B Nacional de fútbol-, es de la insólita suspensión de la segunda y tercera jornada del festival musical previsto por la Fiesta de la Vendimia del fin de semana pasado. Es que varios músicos “se plantaron” y no participaron pese al contrato firmado porque ¡no les entregaron entradas para sus familiares!, algo que se hacía desde hace 15 años pero que no estaba establecido por escrito en ningún lado.



El gobernador de Mendoza, Celso Jaque dijo que el papelón del fin de semana se debió a “un grupo minúsculo de artistas que hizo lo posible para que el espectáculo no se hiciera”. El mandatario, además, sospecha de una maniobra de “politiquería barata” más allá del motivo original de las entradas para los familiares. Y si bien respaldo a su secretario de Cultura, Ricardo Scollo, igual lo calificó de “blando” en su actuación en el conflicto. Siamo fuori de la Copa…



Más allá de las responsabilidades asignadas, lo cierto es que ayer se determinó que los artistas solo cobrarán por una sola noche de actuación y que el lunes se empezará a devolver el importe de las entradas, a la vez que el gobierno provincial evalúa inhabilitar a actores y bailarines por tres años y recurrir a la justicia civil.



Pero un tema aun más grave y recurrente en Mendoza es el de las graves deficiencias del sistema carcelario. Cada vez que venimos a cubrir un partido de Aldosivi por estas tierras surge un nuevo conflicto relacionado con cárceles de la provincia. Desde que Julio Cobos era gobernador abundaban las denuncias de hacinamiento y de torturas en los lugares de detención. Está claro que, tal como ocurre con la vicepresidencia de la Nación, Cobos tampoco hizo nada en ese tema. Pero lo mismo ocurrió con sus sucesores. Ahora se difundió el triste suceso de ataques, vejaciones y torturas de agentes penitenciarios para reclusos en el penal de San Felipe, que fueron grabadas en video con un celular y difundidas en medios de alcance nacional.



Otro radical, en cambio, el intendente de Godoy Cruz, Alfredo Cornejo, sabe copiar lo bueno. Siguiendo la “onda” del “para todos” que el gobierno nacional impulsa con diversos temas, lanzó en su departamento el programa “Carne para todos”, que se trata de una “Feria del ahorro” a través de la cuál miles de personas se lanzaron a comprar carnes, verduras y frutas a precios muy populares.


Aquí todo, inevitablemente, está bien “rociado”. Por eso, pese a que por la noche teníamos que trabajar en el partido, no pudimos evitar un Malbec mendocino para “rociar” el almuerzo especial que nos invitó la gente de radio Cadena 3 en “Las Cañas”, bao el sol de Guaymallén. Hubiera sido un sacrilegio no acompañar con un muy buen vino cuyano platos tan particulares como un “medallón de lomo a la mostaza antigua con papas cuñas al romero”. Pero en las propias delicias de la chef de lugar aparece también el vino, como en la entrada, que consistió en un “duo de quesos con reducción de Malbec acompañado de tomates confitados y mousse de queso”.



Y el vino es siempre gran noticia para Mendoza, para Cuyo y para un país que avanza por el camino de la producción nacional. Ayer se supo que otro país con profunda tradición vitivinícola, Francia, invertirá en el Malbec de Luján de Cuyo, a través de intercambios técnicos, académicos y económicos que se cerraron con la industria de Cahors.



Todo esto a la vez que se conocieron estadísticas impresionantes sobre las exportaciones de vino de 2010. En efecto, en su visita de la semana pasada, la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, presentó los logros obtenidos por la industria vitivinícola el año anterior. El sector facturó nada menos que 864 millones de dólares en exportaciones, superando un nuevo récord, el que se ostentaba de 2008, con 860 millones.



Y aquí se destaca, para que ello haya sido posible, las líneas de crédito y programas de incentivo que se abrieron desde el gobierno nacional para el sector a través del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación. ¿Alguien se acuerda aquí del lock out de la patronal campera de 2008?. Todo pasa, todo cambia, y el fútbol y la vida siempre dan revancha, y lo que queda es lo que vale...



Pero si una Fiesta de la Vendimia se quedó trunca, ahora se viene otra. Y muy particular. También en la “onda” “para todos”. Se viene este fin de semana en Mendoza la Fiesta de la Vendimia para Todos, que es la Vendimia de la comunidad Gay. La conducción estará a cargo de una de las figuras más representativas de la comunidad gay de Mendoza, la Turca Glamour, quien resalta a quien lo quiera escuchar que está a punto de recibir su nuevo DNI, en el que por primera vez figurará como mujer. “La Vendimia para Todos dignifica a la Comunidad Gay”, dice la Turca.

Volvió el cabaret

Julio César Falcioni metió a Boca en una nueva crisis. Innecesaria. Nunca tan sin sentido.
Se había recuperado el orden en la cancha en el verano (claro que contra rivales muy “chiquitos”, a pesar de ser “grandes”) y también la paz interior en el trabajo de pretemporada, que todos hicieron por igual, incluso el astro mayor, Juan Román Riquelme, con las reservas del caso porque venía de una lesión complicada y una larga inactividad, tanto como Sebastián Battaglia.
Lo cierto es que Boca parecía volver a las aguas calmas, a pesar del año político, de las operaciones espurias del macrismo y los continuos desatinos de toda la dirigencia, desde la muerte del imprescindible Pedro Pompilio hasta acá.
Falcioni, de repente, volvió a poner a Boca en crisis. Habrá de descifrar si solo lo hizo por impericia, porque evidentemente le queda grande el desafío, o envuelto también en aquellas operaciones que, entre otras cosas, intentan demostrar que no estaban equivocados cuando hicieron campaña en contra de la renovación de Riquelme. Quienes impulsan ese entramado, obviamente, le tienen miedo al 10 en la cancha, dónde más fácil les puede hacer el “Topo Gigio”. No participan de esa “movida” únicamente dirigentes, aunque el objetivo principal es allanar la candidatura a presidente del ex tesorero que pidió la votación en contra del ídolo mayor (O quiza de su jefe si, como se presume, después de octubre se queda sin nada). También hay periodistas, algunos estrechamente vinculados al macrismo, uno de ellos de trato diario e íntimo con el DT.
Cuesta entender también la negligencia del presidente Ameal, que se deja arrastrar por esa operación. La única bandera que le queda es Riquelme, y contrata un entrenador que no arma un proyecto alrededor del 10 y que ni siquiera lo prefiere. Y ahora permite esta ola que le pasa por encima. Dejar afuera a Riquelme es claramente un mensaje anti-Ameal, además de perjudicar a todo Boca.
O el presidente cometió un doble error, al contratar por segunda vez un DT que antepone al sistema por sobre los hombres con dogmatismo fanático y al no preguntarle si Riquelme estaba seguro en su proyecto, o Falcioni le mintió tanto como lo hizo con nosotros cuando dijo que “con Riquelme, Boca juega con ventaja” o que imaginaba un Boca “con seis para defender y cuatro para atacar”, con Somoza, Battaglia, Erviti y Riquelme como su mediocampo modelo y titular. Una mentira o un silencio adrede para llegar a la ambición de ser técnico de Boca sin estar a la altura.
Ahora resulta que dice que saca a Riquelme “por funcionamiento” y Boca sale a jugar en la Bombonera con un 4-4-2. “Es la primera vez en muchos años que un técnico de Boca sale a jugar de local con dos líneas de cuatro, ¿alguien me puede explicar esto?”, nos decía el sábado uno de los plateistas enfurecidos a la salida de la Bombonera.
Y así fue nomás. Y Erviti entró ¡cómo “doble cinco”. Y es cierto que el equipo recuperó algo del orden que había mostrado en el verano, y que fue más vertical y peligroso que contra Racing, pero también es verdad que el único pase a un compañero con posibilidades de herir a otro rival “muy chiquito” volvió a hacerlo el arquero Javier García. Y el mejor pasador de la Argentina lo estaba viendo en un sillón mullido en la casa.
Falcioni volvió a poner a Boca en crisis. Y de ninguna forma Boca podrá salir indemne. O perderá por un tiempo a su máximo ídolo y mejor jugador, que además es el futbolista más claro de Argentina; o sufrirá un demasiado abrupto cambio de entrenador; o sobrevendrá una convivencia forzada, con una relación ya rota en forma prematura porque el DT mandó a Bochini,-el diferente, el distinto, el que marca el desequilibrio, el que entiende el juego como nadie-, a correr alrededor de la cancha, mientras 22 jugadores “standart” hacían fútbol adentro de ella. Bochini, o Alonso, o Maradona, o Francescoli, no lo hubieran permitido, hubieran reaccionado. Riquelme, al que tildan de “indisciplinado”, lo aceptó como un profesional, tanto como recibir la pechera suplente sin ninguna explicación y salir a demostrar que es mejor que cualquiera de los titulares.
Volvió el “cabaret”. A no confundir los responsables. El problema no estaba en el vestuario. Sino en los que se meten para contaminarlo.

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Las cartas de Falcioni

Hay que hacer un gran esfuerzo para entender al actual técnico de Boca, Julio César Falcioni, en su decisión de no contar con Juan Román Riquelme en el partido de mañana ante All Boys por la tercera fecha del torneo Clausura Néstor Kirchner del fútbol argentino.
“Con Riquelme jugamos con ventaja”, le dijo el entrenador a LA CAPITAL a fin de diciembre, en un nota que pidió expresamente que saliera recién el domingo 2 de enero. Antes había pactado una entrevista con Olé que fue publicada el 31 de diciembre. No sería la primera vez que el DT seguiría el ritmo que le indican algunos medios y algunos periodistas.
En esa nota Falcioni dijo que imaginaba el mediocampo con Battaglia, Somoza, Erviti y Riquelme, cuando todavía no contaba con dos de esos cuatro jugadores. Y aclaraba que el equipo podía jugar tranquilamente con 6 futbolistas para defender y cuatro para atacar y que no sería la primera vez que jugaría con un enganche. Y que en realidad, en esa idea que tenía, contaba con dos futbolistas para la creación y no uno, Riquelme y Erviti.
Ahora, después de toda la “cantinela” de algunos medios y algunos periodistas para insistir, con llamativo “interés”, en que el sistema preferido de Falcioni “es con cuatro volantes” y que en ese esquema “no encaja Riquelme”, una vez más el DT va detrás de lo que dicen los medios y actua en consecuencia, porque dice que mantiene el formato del equipo que venció a Racing y que lo hace por “funcionamiento”.
En ningún momento de la conferencia de prensa de ayer, en efecto, Falcioni se animó a referirse a una cuestión física, para justificar la insólita decisión de que no concentre Riquelme. El propio 10 lo dijo ayer por la tarde en Indirecto, por TyC Sports: “Estoy al 100 por 100, a la par de mis compañeros, estoy fisicamente 10 puntos. Soy un profesional y se que cuando me ponen entre los suplentes tengo que jugar mejor que nadie para poder estar entre los titulares, y la verdad es que ayer jugué un fenómeno” (en referencia al partido de práctica del miércoles).
El DT también expresó la semana pasada: “Román es nuestro emblema”. Ahora resolvió quedarse sin emblema. Hay que hacer un gran esfuerzo para entender a Falcioni…
En verdad, también hay que hacer un gran esfuerzo para entender a los dirigentes de Boca. Cabeza incluída. Justamente, si de emblemas se trata, la única bandera que quizá le quedó a la conducción de Jorge Amor Ameal es haber sostenido la idea de contratar a Riquelme por cuatro años para que se retire en el club. “Todavía la gente me lo agradece en la calle”, le dijo a LA CAPITAL la semana pasada en la reinauguración del estadio Unico de La Plata. Se supone que debió haber trazado una estrategia alrededor de esa decisión política y que, antes que nada, debió contratar a un entrenador que considerara también clave la presencia de Riquelme en el club y en el equipo.
Cuesta entender que se cometa, además, el error de tropezar dos veces con la misma piedra. Una equivocación mayúscula relacionada con la anterior. Por segunda vez, evidentemente, Boca trajo un técnico que pone al sistema por encima de los hombres. Y todos saben lo que le pasó al anterior por ello.
Mientras tanto, el que se beneficia es siempre el próximo rival. Parece que el guión de Boca, últimamente, lo escribe el enemigo. “Ojalá no juegue”, le había dicho en la semana Cristian Fabbiani al “Pollo” Vignolo en Fox Sports Radio del Plata, justamente sobre Riquelme y a propósito del partido con All Boys de mañana. “¿¡Cómo no va a jugar Riquelme?!”, preguntó con mezcla de asombro, ironía y sabiduría futbolera Ramón Díaz, el jueves, cuando todavía no estaba confirmada la decisión de Falcioni.
Cuesta entender al técnico de Boca. Y finalmente no se lo entiende. Y ya, a esta altura, se ponen en cuestión su pericia y capacidad para ocupar el lugar que ocupa. Máxime cuando le preguntan por Riquelme…¡Y responde comparándolo con Erviti y Cellay!. Evidentemente no sabe dónde está parado. O no mide la real dimensión de lo que significa Riquelme para cualquier equipo. Si uno juega al truco no puede renunciar al as de espadas. Una de dos: o no sabe jugar, o acepta jugar con las cartas marcadas por otros.




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La Pelota Cibernética terminó de rodar en la Feria del Libro de Mar del Plata


Con gran cantidad de público y una interesante charla de fútbol "Pelota Cibernética, la novela de los mundiales, edición ampliada y corregida" fue presentada por última vez en la sala Rodolfo Walsh de la Feria del Libro de Mar del Plata Puerto de Lectura por su autor, Vito Amalfitano, acompañado por el periodista e historiador Julio Héctor Macías.

La obra que publica Ediciones Corregidor había sido presentada en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires en mayo pasado, con Angel Cappa, Fernando Signorini, Horacio Pagani, Carlos Tapia y Jorge Olguín, entre otros, además del Secretario de Deportes de la provincia de Buenos Aires, Alejandro Rodríguez, con el auspicio de esa cartera; y después pasó por el Mundial de Sudáfrica. El recorrido de "Pelota Cibernética" terminó, entonces, en su casa, y el autor habló del "fin de un ciclo", posiblemente el fin de la saga que se inició con la primera parte de la historia, publicada en 2006.

Moderó la charla Ernesto Gallardo y asistieron, entre otros, el secretario de Gobierno de la Municipalidad del Partido de General Pueyrredon, el doctor Ariel Ciano (en representación del intendente Pulti, quien a último momento no pudo llegar, pero quien respaldó personalmente este proyecto), también compañero de viaje del autor en Francia '98; el titular del Emder, el profesor Federico Maidana; autoridades de la Asociación de Técnicos de la República Argentina, Filial Mar del Plata, como Norberto Eresuma y Floreal Zamorano; compañeros del diario LA CAPITAL; alumnos y ex alumnos de DeporTEA y futbolistas locales.

También familiares y más amigos personales del autor como el reconocido ex periodista de Clarín, de amplia trayectoria, Héctor Cardozo; la periodista Marta Abachian; Liliana Fabrizio, Carlos y familia: el ex titular del Emder y actual presidente del Club Nación, Norberto Alonso; el dirigente de Encuentro y Participación Alberto Toledo; integrantes del programa Tribunal Deportivo; la doctora Fernanda Esterlich; Juan Carlos Ramponi y señora; Mónica Arroyo y mamá Nilda; el periodista Gerardo Gómez Muñoz y Lautaro Reyes, entre otros; además de quien también anduvo rondando por la sala, "nuestro" Juan Travesaño. También participaron Sonia, Héctor Nocelli y Enrique González y familia; Camilo, también de Encuentro y Participación, marido de Alejandra Urdampilleta; el doctor Norberto Aydmune, la familia Pellegrinet con los amigos de la filial de Rosario Central, gente de la Peña Marplatense Roberto Mouzo y más invitados especiales y público en general.

Amalfitano, jefe de deportes y prosecretario de redacción de LA CAPITAL, dedicó el encuentro, como el libro, a otro gran amigo, Vicente Luis Ciano, de quien dijo: "Representa a todo el periodismo marplatense" por su "compromiso con la vida y con la ética en la profesión".

"La novela de los mundiales" es una ficción que transita por todas las Copas del Mundo, las anteriores y "las que ni siquiera podemos imaginar". En la presentación el autor destacó algunos "anticipos" a los que se atrevió la ficción de "Pelota Cibernética": "El volver a las fuentes en el fútbol que puede darse a partir de la lección de España; y por la reconstrucción del país, y la recuperación de soberanía e identidad a partir del proyecto iniciado en 2003".