Hasta que el Mundial se abra...

JOHHANESBURGO, Sudáfrica.- El Mundial sigue "cerrado". La mayoría de los "grandes" quedan comprometidos porque no pueden con los esquemas conservadores de los "chicos" o por su propia falta de imaginación.
Hoy también le pasó a Italia, que tuvo la pelota y dominó el trámite en Nelspruit pero no pudo quebrar lo suficiente la férrea defensa de Nueva Zelanda ni vulnerar a su seguro arquero Paston, más allá del dudoso penal (lo tocaron apenas en el área a De Rossi) que convirtió en gol Iaquinta. Había abierto la cuenta Smeltz, también en posición dudosa, aparentemente adelantado ya antes de un rechazo fallido de Cannavaro que lo dejó solo para definir ante Marchetti.
Con matices y alternativas diferentes también están sufriendo en el comienzo de esta Copa del Mundo los seleccionados de Alemania (pese a su goleada y buena producción inicial, después quedó comprometido por laderrota ante Serbia), Inglaterra (dos empates y ninguna certeza de poder seguir adelante) y España, que cayó ante Suiza y comprometió seriamente su clasificación. Ni que hablar Francia, que está más afuera que adentro y la interna, entre plantel, cuerpo técnico y dirigentes, es una "caldera".
Toda la tranquilidad, en cambio, tienen hasta ahora Argentina y Holanda, el equipo que mejor ataca y el que mejor juega, respectivamente. Y por ahora transitan con ventura la Copa otros cuatro equipos americanos: Paraguay, Uruguay, Chile y México.
De todos modos, el verdadero nivel del Mundial y de las potencias se verá a partir de octavos, en las finales a cara o cruz, cuando ya no se encuentren con esquemas tan cerrados, porque los dos equipos a enfrentarse llegarán en igualdad de condiciones para continuar en la competencia o dejarla. A lo sumo cada uno será más o menos fiel a su estilo. Pero la cuestión pasa por saber ahora si realmente todas las potencias tendrán la posibilidad de demostrar sus cualidades en esos encuentros, o si una o más de una se quedará en el camino antes, irremediablemente. Arranca la semana de la verdad.

Argentina: preparen, apunten, fuego...

JOHANNESBURGO, Sudáfrica.- Argentina tiene el mejor ataque del Mundial. Y por ahora lo hace valer. Y le alcanza para disimular otras falencias futbolísticas. Ahora la Selección le ganó claramente a Corea del Sur por 4 a 1, con tres goles de Gonzalo Higuaín, quien protagonizó así el primer Hat Trick de la Copa del Mundo, y así quedó virtualmente clasificada para octavos de final Sudáfrica.
Contra una endeble Corea del Sur, que marca inocentemente en las jugadas con pelota detenida, la Selección repitió errores defensivos y problemas en la elaboración,-aunque el tránsito desde los volantes al ataque fue un poco más preciso y rápido sin Verón en la cancha-, pero solucionó todo con su alto poder de fuego, con la capacidad de sus atacantes, que son los mejores del Mundial. Lionel Messi, que es el futbolista más desequilibrante, Gonzalo Higuaín, quien ya es el máximo goleador, y Carlos Tevez, quien otra vez en tarea multifacética, juega, hace jugar, corre, elabora, abastece y es socio de Messi y se tira atrás para enlazar con los volantes.
Después, cuando Sergio Agüero reemplazó a Carlitos no solo no desentonó sino que asumió también el rol de "socio suplente" de Messi, abrió bien la cancha para definir el partido y tuvo participación decisiva en los dos últimos goles de Higuaín.
No hay mejor defensa que un buen ataque. Y Argentina tiene el mejor ataque. Quizá le alcance para llegar hasta el final. Pero por las dudas no vendría mal acomodarse mejor en defensa y tratar de acompañar mejor a Messi, Tevez e Higuaín en la elaboración previa.

Escuelas

JOHANNESBURGO, Sudáfrica.- Fue feriado ayer en Sudáfrica. Se conmemoró aquí el Día Nacional de la Juventud, al recordarse la jornada trágica del 16 de junio de 1976, cuando la policía del gobierno del apartheid abrió fuego contra un grupo de escolares que manifestaban en desacuerdo porque les obligaban a aprender en las escuelas el idioma afrikaaners, el que hablaba una de las castas blancas de este país, y no el inglés que era común a todos. Al cabo de ese día aciago murieron 566 chicos. Entre ellos quedó como ícono, como símbolo, el pibe Héctor Pieterson, de 12 años, quien fue retratado por el reportero gráfico Sam Nzima, agonizante, en brazos de un compañero, Mbuyisa Makhubo, acompañado por la hermana de Héctor, Antoinette.
Se conoce a este episodio como El Levantamiento de Soweto, la tierra de nacimiento de Nelson Mandela, y donde quisimos estar justamente en esta jornada tan especial, para visitar el Museo del Apartheid.
Después de varios días aquí vamos comprobando algunas cosas, sacándole el velo a otras, tratando de entender a un país tan difícil y controvertido como maravilloso.
Aquí Mandela es ?Dios? y en el mundo entero es reconocido por su valor de estadísta, porque reconcilió a un país dividido por las diferencias raciales, con la estrategia del deporte, con el Mundial de rugby primero para los blancos, con el Mundial de fútbol ahora para los negros. Eso está en la superficie y es altamente valorado. Es más, a Mandela nadie lo discute. Los negros porque los llevó al poder (o mejor dicho, al gobierno, porque el poder es otra cosa y ya veremos porque?), los blancos porque los salvó de la venganza y una guerra civil en la corrían el peligro de ser la minoría expulsada del país.
Pero a poco de andar aquí, y de hablar con las gentes, está claro que la superficie es solo una parte de la historia. En el contenido hay bastante más. Después de muchas constataciones, comentarios, observaciones, se puede sacar una primera conclusión: Mandela hizo una revolución política, está pendiente la revolución económica que achique la brecha de desigualdad. ?Eso no va a pasar, -nos dicen-, acá el poder lo siguen teniendo los blancos, y un gran poder?.
Y no es necesario recurrir al ejemplo de las grandes empresas nacionales o multinacionales que manejan los blancos. Alcanza con transitar cada esquina, cada barrio, cada café, cada hotel. Los que trabajan, son los negros; los que mandan, son los blancos. El que está congelado como custodio de la entrada del barrio cerrado en el que vivimos por el Mundial, es negro. La mayoría de los que duermen,- dormimos-, calentitos en las casas de este barrio, son, -somos-, blancos. Esto es así aunque hoy, unos y otros, se pongan la misma camiseta de Sudáfrica. Algo impensado hace un tiempo, cuando el fútbol era considerado un deporte marginal, justamente porque era ?de los negros?.
Hasta un niño blanco, -nos apuntan-, inconcientemente manda al negro en la escuela. O tiene ascendencia sobre él. Es algo cultural, arraigado, que viene de arrastre. Y cierta sumisión no es únicamente culpa del que somete. Y ya también se mezcla una cuestión de clases, no solo de razas. En un país emergente persisten profundas desigualdades, incluso entre los negros ricos de Fourways (dónde fuímos a tomar algo en la noche del martes, al bar Cubana) y los negros pobres de Soweto.
Todo es complejo y se entremezcla. Y uno trata de asimilar, aprender y comprender lo que más puede. Al cabo, muchas de esas desigualdades, y hasta discriminaciones, persisten en nuestros países, en Latinoamérica, más allá de todo lo que se ha hecho en los últimos años para achicar la brecha y agrandar el margen de dignidad para los que más sufrieron.
Más allá de la mirada pesimista que dice que esa revolución económica no llegará, que ese traspaso en serio del poder no se producirá, o por lo menos la forma de compartirlo, hay un punto en el cuál se pueden tener esperanzas, aunque sea muy pequeño, ínfimo, aunque sea algo que tendría que ya estar por descontado. Hasta hace muy poco aquí los colegios, la educación, no se compartía. Hoy negros y blancos van a las mismas escuelas. Y quizá ellos, cuando crezcan, puedan construir un mejor país, juntos. El que soñó Mandela, aunque inconcluso, o porque no pudo, o porque no se animó porque su mandato de la historia era empezar por el ?un hombre/un voto?. Mientras tanto, esos mismos pibes hoy no van a la escuela. Y todo el mes. No hay clases por el Mundial, adelantaron las vacaciones de invierno, y se abrazan juntos por el fútbol. En blanco y negro, y en todas las lenguas.

"Monumentos", Duhalde y Vila....

JOHANNESBURGO, Sudáfrica.- En la noche más fría de Johannesburgo, compartimos una cena en uno de los restaurant del Nelson Mandela Square, que es el corazón del Mundial. Y entre comentarios de fútbol, sonidos de vuvuzelas, y encuentros con hinchas argentinos y méxicanos (son mayoría) y brasileños que regresan de la sufrida victoria con Corea del Norte (pero con goles de lujo de Maicon y Elano), la observación a través del vidrio de colegas de Espn y Telefé que transmiten en vivo, congelados, junto al Monumento de Mandela y el impacto de "chocarse", en el mismo lugar, con otros "monumentos" como Pamela David y Jessica Cirio, hay lugar para una sorpresa más. En una mesa contigua, de uno de los coquetos cafés del lugar, pegado al restaurant, están juntos el ex presidente y ex senador Eduardo Duhalde junto con el empresario de los medios y otras cuestiones, Daniel Vila (socio de Francisco De Nárvaez como dueño de uno de los más poderosos multimedios), justo en la jornada en la que la Corte Suprema de Justicia de la Nación revocó unánimemente la medida cautelar que impedía la aplicación de la nueva Ley de Medios, Ley de Servicios Audiovisuales, elevada por la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, y votada por amplia mayoría el año pasado en el Congreso.

La naranja no mecánica

JOHANNESBURGO, Sudáfrica.- Holanda monopolizó la pelota y dio una lección de fútbol ante Dinamarca y se impuso por 2 a 0, con tantos de Simón Poulsen en contra a los 42’’ del segundo tiempo y de Kuyt a los 40’, en partido que se disputó en el imponente Soccer City, en el marco del Grupo E de la Copa del Mundo Sudáfrica 2010.
Por la envergadura del rival, si se tiene en cuenta que Dinamarca es más fuerte y férreo defensivamente que Australia, lo de Holanda fue incluso mejor que lo de Alemania, y se constituyó así en lo más vistoso del Mundial hasta acá.
Holanda fue la naranja no mecánica porque extractó lo mejor del juego de su historia, pero con más apego a la pelota que a la mecánica y la táctica.
Jong y Van Bommel fueron “pack man” que se “devoraron” todo en el medio, pero después progresaron en el campo contrario con criterio. Y a partir de ahí, la conducción del clarividente Snejder y el abanico de talento colectivo que se prolongó en Van Der Vaart, Van Persie y Kuyt.
Todo esto con suma paciencia, sin apuro, contra un Dinamarca que no le dejó un solo espacio en el primer tiempo. Pero en el arranque del complemento, a los 42’, llegó el error forzado cuando desbordó Van Persie por izquierda y mandó el centro que iba para Kuyt pero que interceptó Simón Poulsen, intentando despejar con un giro de su cabeza, pero no hizo más que introducir el balón en el arco de su propio equipo. Paradojicamente, el mismo Poulsen salvó otra caída de la valla de Dinamarca despejando un balón sobre la línea.
Después, para completar el “show” faltaría el ingreso de Eljero Elía, el moreno de Hamburgo que parece un “reo” de Villa Fiorito por su atrevimiento para tirar caños y tacos y la facilidad para desbordar por izquierda. El recibió el pase perfecto de Snejder a los 40’ y tocó sutil hacia un costado ante la salida del arquero. La pelota dio en el paló y empujó Kuyt para el 2 a 0. Holanda dejó la pelota como una naranja.

Ultimas noticias desde Johannesburgo

Alemania intimida y hasta deslumbra. El técnico Low sigue la línea de Klinsmann. Era su ayudante en 2006. Mantiene la misma idea de juego, revolucionaria para el fútbol alemán. Una selección alemana que se anima a jugar al achique. Se recuerda que Klinsmann consultaba a Menotti en el Mundial anterior. Y ahora, la generación jóven que empezó a desarrollarse allí, parece consolidarse en este Mundial.

Llega Holanda - Dinamarca, el primer plato fuerte, aquí en el Soccer City, en Johannesburgo, por el Grupo E. A las 13.30 aquí, las 8.30 en Argentina. Además, debuta Italia ante Paraguay por el Grupo F a las 20.30 de aquí, en Ciudad del Cabo. Y Japón - Camerún , por el mismo grupo, se disputará desde las 16, las 11 de Argentina, en Bloemfontein.

Hay tranquilidad en el campamento argentino. No hay voces altisonantes ni preocupaciones desmedidas. Maradona parece que decidió evaluar las alternativas en la intimidad. ¿Entrará Burdisso y/o algún otro defensor? ¿No es el momento de que salga Verón?

Conocimos hoy a Eduardo Todisco, ex presidente de la Asociación Argentina de residentes en Johannesburgo. Es marplatense, arquitecto, se vino aquí en el 82. Su padre, de 92 años, vive aun en Mar del Plata, fue arquero de General Urquiza.

El asado del mediodía, que ofreció la familia Lema, con Quique a la cabeza, de primera. La carne, tan buena como la argentina. De hecho, el secreto es que es el producto de espermas fertilizados de Aberdeen Angus y otras razas argentinas que viajan hacia aquí en cuerpos de conejas, otro tipo de "mulas", al cabo...

El comité organizador del Mundial de Sudáfrica estaría evaluando la chance de prohibir las vuvuzelas en los estadios si hay quejas de los equipos y de las diferentes cadenas televisivas.

"Si hay motivos para hacerlo, sí", dijo con ambiguedad Danny Jordaan, director ejecutivo del comité organizador.

"Hemos tenido algunas cadenas de televisión y personas que se han quejado y es algo que vamos a evaluar conforme avance el torneo", reconoció Jordaan

Jordaan admitió que no es un gran amante de las vuvuzelas. "Preferiría que la gente cantara", señaló. Nosotros también. Las vuvuzelas son muy simpáticas, antes aportaban un sonido más, pero ahora, todas juntas, bloquean la esencia de la fiesta en las tribunas del fútbol. No se puede cantar, ni siquiera dialogar e intercambiar impresiones en los espectadores. Solo se escuchan esas insoportables cornetas.

Por otro lado, varios jugadores se quejaron del ruido que provocan, lo que dificulta su comunicación en la cancha

El primero vale doble

El primero vale doble. La Selección Argentina de fútbol consiguió un triunfo sobre Nigeria por 1 a 0 en su debut en el Mundial Sudáfrica 2010, en el estadio Ellis Park de Johannesburgo, y lo hizo con escasos momentos de buen fútbol, muchas situaciones de gol como para una mayor diferencia, varias imprecisiones, algunos errores defensivos pero ahora más tranquilidad para corregirlos con los tres puntos sumados en el arranque del Grupo B.
La Selección buscó con más vértigo que juego pero para ejercer presión y dominio le alcanzó con que la precisión en velocidad la aportaron dos jugadores, Lionel Messi y Carlos Tevez.
El gol lo aportó un "héroe inesperado", Gabriel Heinze, durante mucho tiempo el jugador más discutido de la Selección, con un cabezazo preciso que pudo conectar en soledad gracias a una cortina de Samuel y al preciso centro en un córner de Verón.
Argentina tuvo cantidad de situaciones como para ganar por más diferencia, pero no estuvo preciso Gonzalo Higuaín, entre los definidores, y el arquero Enyeama fue una de las grandes figuras del partido junto con Messi.
Se presentaron algunos problemas de contención y elaboración en la mitad de la cancha, Verón dio indicaciones y mandó dentro de la cancha pero estuvo muy impreciso con la pelota, empecinado en el pase largo, que en este Mundial fracasa por la velocidad y el pique extraño del balón.
Y hubo también problemas defensivos, sobretodo por el lado de Jonás, aunque también tuvieron inconvenientes los zagueros, sobretodo Walter Samuel, cuando salió a cortar muy adelante.
Lo que sirve es que todo lo que queda por resolver, que no es poco, es con tres puntos "en el bolsillo", y a sabiendas de que Argentina cuenta con el as de espadas, Lionel Messi, y por momentos con un as de bastos como Carlitos Tevez, quien hoy no solo estuvo potente y rápido, sino también pensante para distribuir como pivot en ataque.


La figuras: Lionel Messi (8 puntos) y Vincent Enyeama (8 puntos). Carlos Tevez (7).