Aldosivi tocó fondo, con una pobre actuación

A los que están en el fondo del pozo, solo les cabe ir mejorando, canta Serrat. Aldosivi no está en el fondo de la tabla, pero seguro es uno de los equipos que peor juega y que ayer, en el estadio Centenario de Quilmes, completó la más alarmante actuación y cayó ante el local por 2 a 0 en el marco de la tercera fecha del torneo de la Primera B Nacional de fútbol, temporada 2009/2010.

A Aldosivi no se le ve un plan, pierde en las áreas y en los costados, no genera situaciones y ahora le llegan mucho más de lo que llega. Así perdió ante un Quilmes sólido, sobrio, práctico, aunque sin demasiadas luces, que explotó al máximo las facilidades que le dio el equipo de Mar del Plata.

Al arco se llega por el callejón del centro pero siempre hay que tener en cuenta los caminos alternativos, para atacar, y para resguardar, en el aspecto defensivo. En fútbol, está claro, no se puede jugar sin los extremos. Sin tener en cuenta los costados. Pues Aldosivi lo hace.

El partido pareció planteado con un trámite favorable, porque por la iniciativa casi frontal de Quilmes había espacios para explotar para el contraataque. Inclusive se dieron un par de oportunidades, esbozos en realidad, de esas réplicas que no se pudieron concretar. Espacios que no se supieron aprovechar, porque no apareció Alejandro Aguirre como enlace, porque Diego Martínez tuvo que retrasarse demasiados metros para transformarse en la “cabeza de playa” de esas incursiones de contragolpe, pero a riesgo de quedar muy lejos del arco y de no encontrar después destinatarios idóneos, sobretodo porque siempre Diego Leclercq apareció desconectado e impreciso.

Pero así como Martínez también encontraba un panorama desolador a sus costados para descargar en ataque, peor le fue en ese aspecto a Aldosivi en materia defensiva. Cuando el encuentro todavía se planteaba con cierta paridad, Quilmes comprobó que podía llegar con mucha facilidad por los extremos, los que siempre, desde hace mucho tiempo, descuida el equipo de Mar del Plata por jugar con línea de tres, por no poner laterales en cancha.

Fue así como a los 21’ Martín Seri penetró con tanta facilidad como decisión por la franja derecha y mandó el centro para Mauricio Carrasco, quien también cabeceó muy solo para marcar el uno a cero.

Y fue así como a los 33’ Miguel López eligió el otro extremo para entrar con todas las facilidades y enviar el centro para el mismo destinatario, Mauricio Carrasco, quien ahora definió llegando a la carrera, por sobre la salida de Campodónico.

Práctico y letal. Así fue Quilmes en el primer tiempo, explotando los puntos débiles archi-conocidos de Aldosivi, por su insistencia para jugar con tres defensores, entre otras cosas. Solo Emiliano Giannunzio, debatiendose contra todo y contra todos, se salvó del reprobado en este primer capítulo, y quizá algunos intentos en soledad de Diego Martínez.

Aldosivi solo llegó en el primer tiempo, timidamente, con un remate de Juan Briones desde afuera que despejó con esfuerzo el arquero Trípodi y con un disparo también desde lejos de Laureano Tello que se desvió en un defensor tras una buena habilitación de Martínez.

En el complemento Aldosivi buscó con más decisión y coraje pero con la misma alarmante falta de ideas. El equipo de Mar del Plata pudo acomodarse mejor en la cancha y ejerció cierto dominio territorial, quizá porque también Quilmes retrocedió. Pero aun así Aldosivi no fue profundo, como hasta acá en todo el campeonato, y fue inoperante para gestar situaciones claras de gol. Fueron solo aproximaciones. Se cansó el “batallador” Giannunzio, Cajaravilla “tomó la lanza” desde atrás, ingresó Frangipane para tratar de generar algún circuíto de juego pero a su alrededor ya se movía un equipo desmadejado.

La impotencia de Aldosivi, sin llegar nunca con peligro en todo el segundo tiempo aun con más tenencia de pelota, derivó finalmente, a los 38’, en la expulsión de su capitán Sebastián Pena, quien una vez más salió a cortar muy lejos, cometió una falta innecesaria y vio la segunda amarilla.

Al final Quilmes “le hizo precio” en los contraataques e incluso el marplatense Narvay, quien ingresó en la última media hora, tuvo situaciones como para ampliar. A esa altura Aldosivi el único mapa que tenía era el de la impotencia, pero sin conocer la ruta ni el destino. Al menos por ahora. La mejor noticia para el equipo de Mar del Plata es que esto le pasa ahora, en el comienzo del campeonato, cuando todavía le queda tiempo y espacio para corregir el rumbo.

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